01 enero 2007

El mundo clama por justicia...

Cuando me enteré de la ejecución de Sadam Hussein, eleve una oración a Dios por el pueblo de Irak y por los destinos que este noble pueblo tiene que conquistar. Pedí por Sadam, como también oré por el pueblo de Chile y por Pinochet y por los destinos que el pueblo chileno debe también conquistar.

Por: Obed Juan Vizcaíno Nájera
Tomado de: web.ontel.com
Enero 1, 2007


Hubiera sido más satisfactorio para ambos pueblos si estos dos personajes hubieran rendido cuenta ante la verdadera justicia por los actos cometidos contra sus respectivos conciudadanos y contra toda la humanidad.

¿Qué queda ahora para los pueblos del mundo?

Ha habido más muertos en Irak desde la ocupación norteamericana que cuando gobernaba Sadam Hussein. Ha habido más muerte que los que hubo en Nueva York cuando los atentados terroristas del once de Septiembre del 2001.

¿Quién juzgará a George Bush y a su tren ministerial de guerra en Irak?

Los pueblos del mundo se han expresado claramente en repudio a la política militar y exterior del actual gobierno norteamericano. Hay una conciencia colectiva mundial que rechaza la política terrorista del presidente Bush, considerándola criminal y ventajosa. El actual gobierno norteamericano ha hecho posible las políticas raciales, militaristas- fascistas- nazis- sionistas de otros intentos fallidos en la historia universal.

El gobierno norteamericano ha reafirmado para vergüenza de la humanidad que para ellos y ellas existe verdaderamente una superioridad racial- religiosa- nacional de unos pueblos blancos- poderosos-protestantes, contra otros pueblos y razas más débiles. Los Estados Unidos de América en los últimos dos siglos solo se ha planteado, a través de la perversa teoría de la guerra preventiva, guerras a pueblos económica y tecnológicamente más débiles.

Para hacer más injusta la situación se alía con otras potencias de Europa y de otras partes del mundo industrializado, dejando a las naciones pobres invadidas e incapacitadas para defenderse y defender sus recursos naturales, frente a los amos del mundo.
¿Cuándo será juzgado el presidente Bush por los miles de ciudadanos Iraquíes y de otras nacionalidades muertos como producto de su obsesión enfermiza por conquistar el mundo?

¿Qué Tribunal internacional de guerra tomará el caso Bush para condenar al presidente norteamericano y a sus secretarios-empresarios por la muerte de niños, niñas, jóvenes y ancianos en Irak, Afganistán y en otras partes del mundo?

¿Habrá algún tribunal de los Estados Unidos de Norteamérica que pueda juzgar al presidente Bush por la muerte e incapacidad de miles de jóvenes norteamericanos que han sido utilizados por las Fuerzas Armadas de ese país, para invadir pueblos en nombre de las transnacionales del petróleo que curiosamente pueden tener como accionistas a miembros de la familia Bush y de algunos de sus secretarios del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica?
La ejecución de Sadam Hussein, después de un juicio dudoso y quizás amañado para cumplir los deseos de un imperio sediento de las fuentes de los recursos naturales de los pueblos de los países que ellos llaman Tercer Mundo, pueda señalar la ruta de la verdadera justicia y se pueda juzgar al presidente Bush y a su tren ejecutivo por crímenes de guerra contra la humanidad. Que nos dé ejemplo la justicia norteamericana, que le diga al mundo que en los Estados Unidos reina verdadero sistema de justicia.

Murió Sadam y todavía están ausentes, para la verdad verdadera y para la verdad procesal, la presencia de armas de destrucción masiva que motivaron el espíritu justiciero de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de norteamericana y de las grandes potencias del mundo.

Apresaron hace varios años a Sadam y a varios de sus ministros y el pueblo de Irak siguió sufriendo la presencia de los ejércitos imperiales que han destruido su economía y que están saqueando las inmensas riquezas petroleras y acuíferas de la nación considerada cuna de la civilización mundial.

Murió Sadam y los ejércitos de ocupación no dan muestras de querer salir de Irak, porque en los Estados Unidos de Norteamérica hay un gobierno sordo, ciego y mudo. Hay un gobernante soberbio e incapaz que se niega a oír a quienes han manifestado la incapacidad de la otrora gran nación de ganar la guerra, por lo menos de manera convencional. A lo mejor lo que le quede a los Estados Unidos sea utilizar sus armas de destrucción masiva, las cuales tiene en abundancia, contra el pueblo de Irak y contra todo el medio oriente para garantizarse un rotundo éxito imperial y poder de una vez imponer con la muerte y la destrucción la PAX IMPERIAL.

Murió Sadam y nos preguntamos:
¿Cuántos Iraquíes morirán para satisfacer la demanda de petróleo de la sociedad mas consumista del mundo?

¿Cuántos jóvenes norteamericanos tienen que morir para satisfacer a las transnacionales del petróleo en su deseo de apoderarse de las riquezas de los pueblos de Asia, África y América latina?

¿Hasta cuando los pueblos del mundo servirán como carne de cañón para que la economía norteamericana se levante en cada crisis a través de una perversa y recurrente economía de guerra?

¿Hasta cuando sacrificaran a la juventud norteamericana para defender a un orden económico mundial neoliberal y deshumanizado?

¿Hasta cuando contrataran a personas del los países pobres del mundo para que como Contratistas de la muerte hagan el trabajo sucio de las Fuerzas Armadas Norteamericanas y de otras potencias de la coalición diabólica e imperial?
Ya fue cazado, apresado, mal juzgado, sentenciado y ejecutado Sadam Hussein y las cosas siguen iguales y peores en la tierra de las mil y una noches.

Rev. Obed Juan Vizcaíno Nájera
obedvizcaino@gmail.com
Maracaibo -- Venezuela

2 comentarios:

  1. Este post resume todo lo que sentía y no era capaz de expresar en palabras.
    Brillante!
    Es muy triste darse cuenta que la justicia no se hace o se hace a medias, o se confunde con venganza.
    Me aterra el hecho que la JUSTICIA(así, con mayúsculas), deje de ser un ideal de todos los seres humanos, para pasar a ser un commodity, al cual sólo los maleantes poderosos sean capaces de acceder, aunque ya no se llame JUSTICIA sino vil IMPUNIDAD.
    Un abrazo.

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  2. Obed Juan Vizcaíno Nájera6:07 p.m.

    Vinieron desde otras partes.


    Jesús,

    naciste entre los pobres,

    como el más marginado

    de los excluidos de tu tierra.

    Naciste entre la naturaleza,

    entre animales de labranza,

    aquellos que marcan los surcos

    de siembras y cosechas.

    Entre los burros de carga,

    transporte de los humildes.

    Vinieron de otras partes

    gente sabia a conocerte,

    admirados al ver en el esplendor

    de una estrella itinerante,

    la posibilidad admirable pero cierta

    de tu humana divinidad.

    Venían de pueblos lejanos,

    sitios siempre legendarios.

    Seguían tu luz liberadora,

    que dignifica a los empobrecidos,

    dándoles el reino divino.

    Un mundo diferente,

    Otro e imprescindible,

    necesario.

    Los sabios,

    representantes de otras religiones,

    etnias y nacionalidades,

    vinieron de más allá de desiertos,

    mares y montañas.

    Reconociendo al Dios niño,

    al Dios Pobre y moreno,

    al Dios posible.

    Te vieron en brazos de Maria,

    en su regazo juvenil y tranquilo:

    La esclava de Dios,

    tu madre fiel y amorosa,

    Paradigma de nueva humanidad.

    Estabas con José obrero,

    con los muy humildes pastores.

    Mujeres y hombres solidarios.

    Se acercaron al sitio bendito,

    trayendo sus calidas sonrisas,

    multiplicadas en gestos de amor.

    Te vieron los sabios sorprendidos

    en el pesebre convertido en cuna,

    al no encontrarte en el ofensivo

    palacio del lacayo usurpador.

    Abriendo sus cofres ofrecieron

    sus presentes al Dios Humanidad.

    También ofrecieron su adoración

    al estar frente al Dios encarnado,

    Dios hecho pobreza y dignidad,

    hecho pueblo,

    sentimiento,

    esperanza.

    Ofrecieron regalos perecederos,

    de oro, incienso y mirra.

    Recibieron en abundancia del niño,

    la esperanza de un mundo nuevo,

    construcción de la Nueva Humanidad.



    Obed Juan Vizcaíno Nájera.
    obedvizcaino@gmail.com
    Maracaibo; 03 de enero 2007.

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